gases instestinales
ábitos saludables para combatir los gases intestinales
El estrés, los nervios y una dieta
1. ¿Qué son los gases intestinales?
Aire. El que se deglute con la comida y bebida se va almacenando en el estómago. Se trata de sustancias químicas volátiles (vapores) Este aire acumulado (los gases) es en su mayoría 2. ¿Cómo se producen? Estómago. En el gráfico se ven sus partes principales. Los gases intestinales derivan de distintos procesos. Sin embargo, el 10 por ciento restante se debe a la Las bacterias intestinales se encuentran por millones 3. ¿Cuáles son los síntomas? Flatulencia. No es una sintomatología grave, pero sí molesta. Está claro que, dependiendo de cada persona, los Sin embargo, hay que tener presente que los gases no 4. ¿Debo preocuparme por la aparición de gases? En principio no. Los gases intestinales son parte del 5. ¿Cuándo debo acudir al médico? Depende del tiempo Los especialistas recomiendan acudir al médico cuando los síntomas sean muy intensos y limiten en gran medida la calidad de vida del paciente. Más aún, cuando estos gases generen náuseas o vómitos, 6. Consejos para su prevención Ante todo, se debe llevar una vida sana, una dieta equilibrada e incluir el ejercicio físico en las rutinas diarias. Algunos especialistas recomiendan reducir las dosis de Si todo esto no funciona, deberán evitarse los hábitos nerviosos de comer sin pausas y hablar
Consejos para combatir el estreñimiento 1. Cinco claves Variable. Cada persona tiene unas horas en las que está más predispuesta a ir al baño. - Dieta - Ejercicio - Hábito - Relajación - Remedios naturales
desequilibrada pueden provocar gases intestinales. Algo que, a pesar de
formar parte del proceso natural y funcional de la digestión, para
muchos es motivo de vergüenza. También denominados flatulencias,
aerofagia o meteorismo, los gases conforman la señal, para algunos, de
que algo no anda bien dentro del organismo, a pesar de que su aparición y existencia sea totalmente normal.
que, en condiciones normales, se encuentran en el tracto
gastrointestinal en cantidades variables. Fruto de la mala absorción de
azúcares y de la fermentación de los alimentos por causa de la
existencia natural de determinadas bacterias, así como del aire
deglutido con la comida y bebida, estos gases van almacenándose en el
estómago y ambos intestinos.
inodoro. Sin embargo, existe una mínima cantidad de él que no lo es,
debido a que contiene determinados compuestos sulfurosos. Todo esto
depende, claro está, del tipo de dieta que se siga y, sobre todo, de
las características químicas de cada persona.
En un 90 por ciento de los casos, su origen se encuentra en el aire que
se ha deglutido con la comida o bebida. Este aire estaría compuesto de
oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono.
acción de la flora bacteriana que, en condiciones normales, se
encuentra en el intestino grueso (colon). Estas bacterias actúan de
diferente forma en una persona u otra, según se haya ingerido un tipo u
otro de alimento, sobre todo si estos son asimilados deficientemente en
el intestino delgado y pasan al colon en su estado natural.
en el colon y son necesarias para múltiples funciones del organismo.
Sobreviven consumiendo alimentos no digeridos en la parte alta del
aparato digestivo (intestino delgado). Se alimentan preferentemente con
carbohidratos (almidón, algunos azúcares y fibras) que escapan a un
proceso digestivo previo. Entre los productos de esta acción bacteriana
está la generación de gases como el hidrógeno y los metanos.
síntomas serán unos u otros.En general, los gases intestinales pueden
ocasionar el tener la sensación de hinchazón en el vientre o cierta
opresión abdominal (que puede obligar a desabrocharse, por ejemplo, el
cinturón o cambiar de postura mientras se está sentado).
son graves, pero sí muy molestos, sobre todo si uno no consigue
expulsarlos. Además, el hecho de acostarse tras comer provoca la
ralentización de la digestión, con lo que la sensación de albergar una
gran cantidad de aire en el estómago también es mayor.
proceso natural de la digestión y, por ello, su presencia tras las
comidas o a lo largo del día es completamente normal. Tampoco se
relacionan con ninguna patología grave, por lo que no debe provocar
preocupación alguna en el paciente.
con el que se lleve teniendo las flatulencias o de la intensidad de las
molestias que produzcan. Al ser un síntoma poco grave, la mayoría de
las personas no acuden al médico y prefieren ir primero a la farmacia
para adquirir determinados medicamentos que ayuden a expulsar los gases.
o incluso cuando se asocien con pérdidas de peso no justificadas,
cuando haya frecuentes cambios en el hábito intestinal o cuando se
produzca dolor abdominal y en el recto, o quemazón y reflujo del
contenido gástrico hacia el tórax.
determinadas legumbres, verduras (guisantes, coles, alcachofas) o
bebidas gaseosas, si se nota cierta tendencia a padecer gases.
al comer y, en cambio, ingerir los alimentos despacio, no fumar, no
consumir chicles, o incluso caramelos, con frecuencia (con cada
deglución se traga un poco de aire). Asimismo, es conveniente disminuir
la ingesta de bebida carbonatada, corregir las prótesis dentales
deficientes o incluso reducir la lactosa de la dieta, si produce
intolerancia.
¿Te
cuesta ir al baño a hacer tus necesidades? Aquí tienes algunas claves
para acabar con el estreñimiento sin necesidad de laxantes.
Hay tres grupos de
alimentos ricos en fibra que no pueden faltar en tu dieta diaria: 5
piezas de fruta al día (kiwis, manzanas con piel, piña, higos,
ciruelas, etc.), verduras frescas en ensaladas (lechugas, espinacas,
zanahorias, apio, etc.) y productos cereales integrales (arroz y pasta
integral, pan integral). La fibra será tu aliado invencible, porque al
ser un elemento insoluble, ayuda a movilizar tus intestinos, mantiene
tu flora intestinal y mejora el tránsito de los productos de desecho.
La actividad física
favorece las contracciones intestinales que mueven el contenido del
intestino hacia el recto para su evacuación. El deporte más efectivo
para evitar el estreñimiento es el correr, porque produce una
liberación de adrenalina que provoca un intercambio hídrico en la
mucosa intestinal que ablanda las heces y crea un reflejo de
eliminación tan rápido que puede llegar a ser problemático en los
corredores en competición.
Cada persona tiene unas
horas en las que está más predispuesta para la eliminación: al
levantarse, después de comer, a la hora de dormir. Descubre tu hora y
respétala para sentarte tranquilamente y funcionar. Cuando se pierde la
regularidad es importante recuperar la rutina. La mayoría de las
mujeres sufren estreñimiento cuando viajan porque no se encuentran en
su propio baño y son más aprensivas con la higiene.
Si los nervios están
en tensión, es imposible relajar los esfínteres anales. Unos simples
ejercicios de relajación, o realizar respiración abdominal profunda en
el baño, ayudan a tranquilizar los nervios y a concentrarse en la tarea.
Los remedios
de las abuelas suelen ser muy efectivos para acabar con los atascos.
Por ejemplo, el aceite de oliva en ayunas engrasa tus intestinos y
provoca la liberación de ácidos biliares. Tomar un vaso de agua en
ayunas, macerar semillas mucilaginosas como el lino en agua y tomarlas
por la mañana, etc.





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