ASTROFISICA
término agujero negro tiene un origen reciente. Fue acuñado en 1969 como la descripción gráfica de una idea que se remonta hacia atrás un mínimo de 200 años, en donde había dos teorías sobre la luz: Una que suponía que la luz estaba compuesta por partículas y la otra que asumía que estaba formada por ondas. Hoy en día sabemos que las dos son correctas. Si la luz estaba compuesta por partículas, se podía esperar que estas fuesen afectadas por la gravedad del mismo modo que lo son las balas. Bajo esta suposición John Michell señalaba que una estrella que fuera suficientemente masiva y compacta tendría un campo gravitat Existen galaxias de las más variadas formas, las hay elípticas, irregulares y las más hermosas, las espirales. Nuestra Galaxia "Vía Láctea" pertenece a este último grupo. Algunos astrónomos sostienen que el 80% de las galaxias son espirales, el 17% elípticas y el restante 3% irregulares. Las espirales se nos presentan desde cualquier posición; de frente, ladeadas o de canto. Pero este predominio aparente se debe a que las formas espirales se distinguen más fácilmente que otras. Las galaxias presentan múltiples morfología y las espirales no parecen ser las más abundantes. Tal vez, la principal distinción que puede hacerse es que las elípticas contienen estrellas viejas, que están desprovistas de gas y polvo, apenas presentan trazas de H, (en adelante a este tipo de estrellas las llamaremos Población II). Son galaxias de estrellas moribundas. Se las simboliza con la letra E, acompañadas de un número que varía entre 0 y 7 e indica su elipticidad o grado de achatamiento. Las E0 son casi esféricas y las del tipo E7 muy achatadas, como una pelota de Rugby.
A las galaxias irregulares, se las clasifica en dos tipos: I1 con brillo superficial alto y complejas estructuras irregulares y las del tipo I2, con brillo superficial bajo y sin forma aparente. Aparecen como satélites de otras galaxias. Nuestra galaxia, cuenta con dos galaxias irregulares satelitandola. La gran y la pequeña nubes de Magallanes, visibles desde el hemisferio austral. Desde nuestro país se observan muy bien y a simple vista, desde lugares alejados de las grandes ciudades y se las distingue como dos pequeñas nubosidades amaromadas (cuidado: no hay que confundirla con la franja de nebulosidad clara que se observa a lo largo del cielo y no es otra cosa que nuestra galaxia vista de canto desde dentro). Las galaxias espirales poseen muchas estrellas jóvenes, situadas en los brazos espirales pletóricos de gas hidrógeno frío, polvo interestelar (principalmente carbono) y dispersión de moléculas de dióxido de carbono, agua y formaldehído, combustibles de futuras estrellas; (a las estrellas que corresponden los brazos espirales las llamaremos de Población I)
A las galaxias espirales se las subdivide en dos tipos: las comunes (como la nuestra) y las barradas. Estas últimas se caracterizan por tener una especie de barra que atraviesa su núcleo y de la cual parten los brazos espirales. A ambos tipos de galaxias, las espirales comunes (S) y a las espirales barradas (SB), se las subdivide en tres grupos. El a), que tiene los brazos espirales apretados contra el núcleo. Las del tipo b), que tienen los brazos un poco más abiertos (como la Vía Láctea); Y las del tipo c), que tienen los brazos espirales muy abiertos y alejados del núcleo. Materia oscura del universo
Ya disponemos de pruebas suficientes para afirmar que la materia visible de la de las galaxias constituye solo el 10% de la masa galáctica real.
El asunto de la materia oscura ¿Cuánta hay? ¿De que esta formada? ¿Cómo se distribuye? Guarda una estrecha relación con otras cuestiones concernientes a la estructura global del universo y su evolución. Además la respuesta a estas preguntas relativas a la estructura depende de la relación que existe entre la macrofisica (el universo en su conjunto) y la microfisica (las partículas elementales)
Si pudiéramos remontarnos en la expansión hacia atrás, entre 10 mil y 20 mil millones de años, las escalas microscópicas y microscópicas se confundirían, porque en los primeros tiempos las estructuras que ahora observamos ocupaban en ese entonces regiones con distancias y energías propias de las escalas típicamente asociadas con los procesos que gobiernan las interacciones de las partículas fundamentales.
Desde que Edwin Hubble confirmó la expansión del universo, resulta natural preguntarse si esta expansión acabara deteniéndose.
La respuesta depende de dos factores:
Con que rapidez se estará expandiendo el universo y Cual es la intensidad con que la fuerza de la gravedad, (determinada por la intensidad media de masa del universo) mantiene unida la masa. Una densidad de masa elevada provocaría una atracción gravitacional más intensa
Carlos Alberto Rubir
orio tan intenso que la luz no podría escapar. Estos objetos son los que hoy llamamos agujeros negros, ya que es precisamente lo que son: huecos negros en el espacio.
No es realmente consistente tratar a la Luz como balas en la teoría de la gravedad de Newton, porque la velocidad de la luz es constante. ¿Cómo puede afectar la teoría de la gravedad a la Luz? No hubo una teoría consistente hasta que Einstein propuso la teoría de la relatividad.
Una estrella muere cuando consume todo su combustible, cuanto más combustible posee una estrella al principio más pronto se acaba. Esto se debe a que cuanto más masiva es la estrella más caliente debe estar, para contrarrestar la atracción gravitatoria y por supuesto cuanto más caliente esta más pronto consume su combustible.
Cuando una estrella se queda sin combustible se enfría y se contrae.
El campo gravitatorio de la estrella cambia los caminos de los rayos de luz en el espacio-tiempo, respecto de cómo hubieran sido si la estrella no hubiera estado presente. Los conos de Luz, que indican los caminos seguidos en el espacio y en el tiempo por destellos luminosos emitidos desde sus vértices, se inclinan ligeramente hacia dentro cerca de la superficie de la estrella. Cuando la estrella se contrae, el campo gravitatorio en su superficie es más intenso y los conos de luz se inclinan más hacia dentro. Esto hace más difícil que la luz se escape. Finalmente cuando la estrella se a reducido hasta un cierto radio crítico, el campo gravitatorio llega a ser tan intenso, que los conos de luz se inclinan tanto que la luz ya no puede escapar, y como nada puede viajar más rápido que la luz, tampoco puede hacerlo ningún otro objeto. Por lo tanto estamos en presencia de un conjunto de sucesos, una región del espacio-tiempo, desde donde no se puede escapar. Esta región es lo que denominamos agujero negro
El término agujero negro tiene un origen reciente. Fue acuñado en 1969 como la descripción gráfica de una idea que se remonta hacia atrás un mínimo de 200 años, en donde había dos teorías sobre la luz: Una que suponía que la luz estaba compuesta por partículas y la otra que asumía que estaba formada por ondas. Hoy en día sabemos que las dos son correctas. Si la luz estaba compuesta por partículas, se podía esperar que estas fuesen afectadas por la gravedad del mismo modo que lo son las balas. Bajo esta suposición John Michell señalaba que una estrella que fuera suficientemente masiva y compacta tendría un campo gravitatorio tan intenso que la luz no podría escapar. Estos objetos son los que hoy llamamos agujeros negros, ya que es precisamente lo que son: huecos negros en el espacio.
No es realmente consistente tratar a la Luz como balas en la teoría de la gravedad de Newton, porque la velocidad de la luz es constante. ¿Cómo puede afectar la teoría de la gravedad a la Luz? No hubo una teoría consistente hasta que Einstein propuso la teoría de la relatividad.
Una estrella muere cuando consume todo su combustible, cuanto más combustible posee una estrella al principio más pronto se acaba. Esto se debe a que cuanto más masiva es la estrella más caliente debe estar, para contrarrestar la atracción gravitatoria y por supuesto cuanto más caliente esta más pronto consume su combustible.
Cuando una estrella se queda sin combustible se enfría y se contrae.
El campo gravitatorio de la estrella cambia los caminos de los rayos de luz en el espacio-tiempo, respecto de cómo hubieran sido si la estrella no hubiera estado presente. Los conos de Luz, que indican los caminos seguidos en el espacio y en el tiempo por destellos luminosos emitidos desde sus vértices, se inclinan ligeramente hacia dentro cerca de la superficie de la estrella. Cuando la estrella se contrae, el campo gravitatorio en su superficie es más intenso y los conos de luz se inclinan más hacia dentro. Esto hace más difícil que la luz se escape. Finalmente cuando la estrella se a reducido hasta un cierto radio crítico, el campo gravitatorio llega a ser tan intenso, que los conos de luz se inclinan tanto que la luz ya no puede escapar, y como nada puede viajar más rápido que la luz, tampoco puede hacerlo ningún otro objeto. Por lo tanto estamos en presencia de un conjunto de sucesos, una región del espacio-tiempo, desde donde no se puede escapar. Esta región es lo que denominamos agujero negro xisten galaxias de las más variadas formas, las hay elípticas, irregulares y las más hermosas, las espirales. Nuestra Galaxia "Vía Láctea" pertenece a este último grupo.
Algunos astrónomos sostienen que el 80% de las galaxias son espirales, el 17% elípticas y el restante 3% irregulares. Las espirales se nos presentan desde cualquier posición; de frente, ladeadas o de canto. Pero este predominio aparente se debe a que las formas espirales se distinguen más fácilmente que otras. Las galaxias presentan múltiples morfología y las espirales no parecen ser las más abundantes.
Tal vez, la principal distinción que puede hacerse es que las elípticas contienen estrellas viejas, que están desprovistas de gas y polvo, apenas presentan trazas de H, (en adelante a este tipo de estrellas las llamaremos Población II). Son galaxias de estrellas moribundas. Se las simboliza con la letra E, acompañadas de un número que varía entre 0 y 7 e indica su elipticidad o grado de achatamiento. Las E0 son casi esféricas y las del tipo E7 muy achatadas, como una pelota de Rugby.
A las galaxias irregulares, se las clasifica en dos tipos: I1 con brillo superficial alto y complejas estructuras irregulares y las del tipo I2, con brillo superficial bajo y sin forma aparente.
Aparecen como satélites de otras galaxias. Nuestra galaxia, cuenta con dos galaxias irregulares satelitandola. La gran y la pequeña nubes de Magallanes, visibles desde el hemisferio austral. Desde nuestro país se observan muy bien y a simple vista, desde lugares alejados de las grandes ciudades y se las distingue como dos pequeñas nubosidades amaromadas (cuidado: no hay que confundirla con la franja de nebulosidad clara que se observa a lo largo del cielo y no es otra cosa que nuestra galaxia vista de canto desde dentro).
Las galaxias espirales poseen muchas estrellas jóvenes, situadas en los brazos espirales pletóricos de gas hidrógeno frío, polvo interestelar (principalmente carbono) y dispersión de moléculas de dióxido de carbono, agua y formaldehído, combustibles de futuras estrellas; (a las estrellas que corresponden los brazos espirales las llamaremos de Población I)
A las galaxias espirales se las subdivide en dos tipos: las comunes (como la nuestra) y las barradas. Estas últimas se caracterizan por tener una especie de barra que atraviesa su núcleo y de la cual parten los brazos espirales. A ambos tipos de galaxias, las espirales comunes (S) y a las espirales barradas (SB), se las subdivide en tres grupos. El a), que tiene los brazos espirales apretados contra el núcleo. Las del tipo b), que tienen los brazos un poco más abiertos (como la Vía Láctea); Y las del tipo c), que tienen los brazos espirales muy abiertos y alejados del núcleo.
Existen galaxias de las más variadas formas, las hay elípticas, irregulares y las más hermosas, las espirales. Nuestra Galaxia "Vía Láctea" pertenece a este último grupo.
Algunos astrónomos sostienen que el 80% de las galaxias son espirales, el 17% elípticas y el restante 3% irregulares. Las espirales se nos presentan desde cualquier posición; de frente, ladeadas o de canto. Pero este predominio aparente se debe a que las formas espirales se distinguen más fácilmente que otras. Las galaxias presentan múltiples morfología y las espirales no parecen ser las más abundantes.
Tal vez, la principal distinción que puede hacerse es que las elípticas contienen estrellas viejas, que están desprovistas de gas y polvo, apenas presentan trazas de H, (en adelante a este tipo de estrellas las llamaremos Población II). Son galaxias de estrellas moribundas. Se las simboliza con la letra E, acompañadas de un número que varía entre 0 y 7 e indica su elipticidad o grado de achatamiento. Las E0 son casi esféricas y las del tipo E7 muy achatadas, como una pelota de Rugby.
A las galaxias irregulares, se las clasifica en dos tipos: I1 con brillo superficial alto y complejas estructuras irregulares y las del tipo I2, con brillo superficial bajo y sin forma aparente.
Aparecen como satélites de otras galaxias. Nuestra galaxia, cuenta con dos galaxias irregulares satelitandola. La gran y la pequeña nubes de Magallanes, visibles desde el hemisferio austral. Desde nuestro país se observan muy bien y a simple vista, desde lugares alejados de las grandes ciudades y se las distingue como dos pequeñas nubosidades amaromadas (cuidado: no hay que confundirla con la franja de nebulosidad clara que se observa a lo largo del cielo y no es otra cosa que nuestra galaxia vista de canto desde dentro).
Las galaxias espirales poseen muchas estrellas jóvenes, situadas en los brazos espirales pletóricos de gas hidrógeno frío, polvo interestelar (principalmente carbono) y dispersión de moléculas de dióxido de carbono, agua y formaldehído, combustibles de futuras estrellas; (a las estrellas que corresponden los brazos espirales las llamaremos de Población I)
A las galaxias espirales se las subdivide en dos tipos: las comunes (como la nuestra) y las barradas. Estas últimas se caracterizan por tener una especie de barra que atraviesa su núcleo y de la cual parten los brazos espirales. A ambos tipos de galaxias, las espirales comunes (S) y a las espirales barradas (SB), se las subdivide en tres grupos. El a), que tiene los brazos espirales apretados contra el núcleo. Las del tipo b), que tienen los brazos un poco más abiertos (como la Vía Láctea); Y las del tipo c), que tienen los brazos espirales muy abiertos y alejados del núcleo.
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